Vulcano – Dios de los volcanes, el fuego, la herrería

De acuerdo con los relatos de la mitología romana, Vulcano era una de las deidades que integraba el panteón itálico durante la antigua era imperial, y se le conocía como el dios de los volcanes, el fuego, la herrería, e incluso era considerado patrón de quienes trabajaban con hornos, indiferentemente de su oficio.

A diferencia de los demás dioses que se solían representar como personas hermosas con figuras esbeltas, Vulcano resaltaba por ser totalmente distinto.

El dios romano del fuego era fornido, de avanzada edad, cojo y poco agraciado, en definitiva, un ser de aspecto desagradable.

Sin embargo, pese a sus características físicas Vulcano se convirtió en uno de los dioses más venerados en Roma, donde surgieron un sinfín de obras y esculturas en su honor gracias a los atributos que poseía.

Por ejemplo, su inigualable habilidad para fundir y trabajar el metal, forjando las armas míticas de los héroes o los dioses, una cualidad importante en un país que se valía de las conquistas mediante conflictos bélicos.

Vulcano Mitología Romana
Vulcano Mitología Romana – Dios del fuego

Origen

El origen de Vulcano realmente es incierto debido al sincretismo existente entre él, y los dioses de otras culturas, no obstante, hay algunas teorías que tratan de explicar de dónde viene realmente.

Ahora bien, según el mito romano este ser es el hijo de la máxima autoridad divina, Júpiter, señor del rayo, y de la deidad del matrimonio, Juno.

Aunque en la versión greco-romana, fue su madre quien lo concibió por sí sola, y al ver que carecía de belleza, intentó deshacerse de él.

Por otra parte, hay quienes afirman que la naturaleza etimológica deVulcano”, posiblemente tenga su raíz en palabras latinas cuyos conceptos se vinculan al “rayo”, tal como sostiene el erudito romano, Marco Terencio Varrón, al sugerir los términos “fulmen, fulgere y fulgur”.

Pero las hipótesis más acertadas por razones fonéticas, señalan que su procedencia pudo estar vinculada con la de personajes sagrados de nombres similares, por ejemplo: el dios cretense llamado Velkhanos, encargado tanto de la naturaleza, como del inframundo; o la deidad etrusca denominada Velchans, quien representaba el fuego.

En realidad, a Vulcano lo identificaron con muchos dioses más, haciéndole apropiarse de sus características, como en el caso de Hefesto, su par griego, y precisamente esa situación ha dificultado dar con el verdadero origen de esta divinidad romana.

Genealogía

Si bien es cierto que Vulcano se casó oficialmente con la diosa del amor y la belleza, Venus, en la mitología romana la genealogía del señor del fuego continúa fuera de su matrimonio.

En primer lugar, su esposa nunca lo amó de verdad y, en segundo, lo engañaba con su hermano Marte, el dios de la guerra. En todo caso, estos son los descendientes más conocidos de Vulcano:

  • Céculo: era el fundador de la antigua ciudad italiana de Praeneste. Presuntamente, Céculo nació de una centella en una hoguera, y fue encontrado sobre el fuego por un grupo de vírgenes que iban pasando por el lugar, en consecuencia, todos le atribuyeron la paternidad al dios Vulcano.
  • Caco: un monstruo gigante cuyo cuerpo era la mezcla entre un sátiro y un hombre, el cual podía exhalar llamas. Su historia explica que vivía en una gran cueva en la región italiana del Lacio, a la orilla del río Tíber, donde se dedicaba a devorar el ganado de otras personas e incluso, a los seres humanos. Se dice que Caco simbolizaba el fuego empleado para forjar el metal, y su madre pudo ser una virgen local, o quizá alguna diosa.
  • Caca: era la hermana de Caco y representaba el fuego utilizado para la vida doméstica. Algunas versiones la describen como la antecesora de Vesta en su papel como diosa del hogar.
  • Servio Tulio: llegó a ser el sexto rey en Roma. Supuestamente su madre fue una esclava llamada Ocresia, quien se posó sobre un miembro viril que se levantó de una hoguera. Años después de nacer, a Servio Tulio le apareció fuego alrededor de su cabeza sin lastimarlo, y ese suceso le abrió camino hasta el trono.
  • Perifetes: un salvaje feroz que atormentaba a los viajeros usando su enorme maza de hierro, pero murió a manos del héroe Teseo, quien además se quedó con su arma.

Hasta ahora se desconoce cuáles son exactamente las figuras femeninas con las que Vulcano procreó a sus hijos, pero algunos mitos mencionan a deidades como Maya, Fortuna, Feronia y Mayesta.

Relación con el dios griego Hefesto

La relación entre el dios romano del fuego, Vulcano; y la deidad griega, Hefesto, comenzó a gestarse durante la Edad Clásica de Roma, es decir, aproximadamente desde el siglo II antes de Cristo, hasta finalizar los primeros 100 años de nuestra era.

Después de ese período, ambos personajes compartían las mismas características, ejercían funciones idénticas y sus mitos eran iguales, con excepción de los nombres de cada personaje.

Por supuesto, con Vulcano ocurrió un proceso de helenización similar al del resto de las deidades romanas, todo a causa de la apropiación religiosa y cultural ideada desde el Antiguo Imperio itálico.

Este “traslado cultural”, se llevó a través de un largo período en el que influyó el arte y la literatura, por ejemplo, la Eneida de Virgilio, o Las Metamorfosis de Ovidio.

Por esa razón, es común que en algunos relatos romanos aparezcan personajes de la mitología griega y viceversa, como el caso de Perifetes, representado en la genealogía de Vulcano, cuando realmente es el hijo de Hefesto en el relato original de la Antigua Grecia.

De resto, ambos dioses son seres deformes, cojos, se casaron con la diosa del amor, y son señores del fuego, la herrería y las artes artesanales que implican hornos en sus procesos de producción.

Mitos

Los mitos de Vulcano están asociados a episodios de su vida como, por ejemplo, cuando Juno (su madre) lo lanzó al mar después de nacer, ya que lo consideraba horrible.

Es una figura mística que, por su apariencia coja y lisiada, sufrió el rechazó social desde temprana edad, sin embargo, después de que su progenitora cometiera semejante acto, logró ser salvado por Tetis y Eurínome.

Por otra parte, existen historias que narran la infidelidad de su esposa Venus, que, sin duda alguna, representa otro capítulo triste en la existencia de Vulcano.

A pesar de lo anterior, el dios representaba un papel importante en la mitología romana, al ser la personificación del fuego, las herramientas y la forja, por ello, hay relatos que mencionan la devoción que sentían las personas en la antigüedad, por él y las fiestas en su honor.

La fragua de Vulcano

La fragua de Vulcano era el sitio donde el dios del fuego forjaba las armas y armaduras de los seres místicos, junto a la ayuda de los cíclopes, una raza de gigantes que se caracterizaba por tener un solo ojo en medio de la frente.

El taller quedaba situado en el monte Etna de Italia, donde actualmente continúa existiendo un volcán. Un mito referido a ese lugar, relata la visita del dios Apolo a Vulcano, informándole que su esposa, Venus, lo engañaba con Marte.

A propósito de la historia, el pintor español, Diego Velásquez, realizó un cuadro basado en dicho relato, presentando a Apolo con una corona de laurel y nimbada, la cual alumbraba a su alrededor proyectando la luz en toda la fragua.

En la obra de lienzo aparecen cuatro cíclopes junto a Vulcano, asombrados de la declaración de Apolo, sobre la infidelidad de Venus.

Vulcano y Venus

Vulcano decidió vengarse de Venus y Marte tras enterarse de sus amoríos, entonces construyó una especie de maya resistente e invisible, la cual colocó en la cama de los amantes.

Cuando la diosa de la belleza y el dios de la guerra se acostaron, cayeron automáticamente en la trampa, quedando ambos al descubierto.

Pero la historia no termina aquí, pues Vulcano invitó a las otras deidades a observar lo sucedido, con la intención de que los amantes se sintieran avergonzados.

Creación de la caja de Pandora

La caja de Pandora es un relato griego que fue adaptado a la mitología romana, cuya historia está basada en la venganza de Júpiter contra el creador de la humanidad, Prometeo, luego de que éste último, tomara el fuego y se lo entregara a los humanos.

En este sentido, la divinidad ordenó a Vulcano crear una mujer llamada Pandora, quien más adelante se casó con Epimeteo, el hermano del dios del fuego.

Como regalo de bodas Júpiter envió una caja, pero Pandora no sabía exactamente qué contenía, sin embargo, las instrucciones prohibían abrir el objeto bajo ninguna circunstancia.

Sin embargo, la joven era muy curiosa y no aguantó hacerlo, por lo que al destapar la caja salieron todos los males del mundo.

Festividad la Vulcanalia

La Vulcanalia, llamada también Vulcanales, era una festividad antigua celebrada en Roma cada 23 de agosto, en honor a Vulcano.

La civilización eligió esa fecha para rendirle tributo a la deidad del fuego, porque durante ese mes llegaba verano y ocurrían incendios que ponían en peligro las cosechas.

Entonces, las personas encendían hogueras donde sacrificaban pequeños animales para pedir protección a Vulcano, con el objetivo de que evitara los incendios.

Asimismo, durante la celebración los romanos utilizaban las antorchas y las luces de las velas, creando diversas formas a fin de enaltecer al ser divino.

Otra actividad realizada ese día, era colgar las ropas al sol, pues los romanos creían que había una conexión entre Vulcano y el astro rey.

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