Mitología Nórdica

Igual a muchas de las culturas antiguas, la mitología nórdica se basó en relatos fantásticos y creencias politeístas para darle sentido a todo aquello que los escandinavos no comprendían en ese entonces, desde los orígenes del mundo hasta las causas de los fenómenos naturales, pero tenía características bastante marcadas, por ejemplo, la ausencia de un libro sagrado, o la tradición oral como único medio de transmitir el folklore a las siguientes generaciones.

Entre las particularidades distintivas de los mitos nórdicos con otros como los griegos o romanos, también destacaba el hecho de que no existía la figura del “profeta”, es decir, un mortal encargado de divulgar las leyes divinas tras experimentar encuentros reveladores con sus deidades, y tampoco era común la edificación de grandes templos para adorar a los dioses.

De hecho, esta cultura se logró extender hasta el período de los vikingos comprendido desde finales del año 700 de nuestra era, hasta el 1.100.

Y estos feroces guerreros que vivían del saqueo y la ocupación de nuevas tierras, se convirtieron en los más reconocidos exponentes de la mitología nórdica.

Mitología Nórdica
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Origen de la Mitología Nórdica

La mitología nórdica proviene de los pueblos germanos distribuidos por varias regiones del norte europeo, como Islandia, Hispania, Galia, Britania u otros, a excepción de las etnias bálticas o urálicas que ya tenían sus propias teogonías y cosmologías.

Sin embargo, al pasar de una generación a otra por medio de la memoria oral, cantos y poesías, los mitos de los antiguos pueblos germanos escandinavos, solo lograron preservarse a través de Eddas.

Estas últimas, eran recopilaciones de algunas partes de las numerosas historias relacionadas a los mitos y las leyendas nórdicas, pero escritas en prosa.

Fueron fragmentos de los relatos originales inmortalizados mediante tinta y papel, por las manos de eruditos. Las mismas se dividen en dos partes, la Edda Prosaica (Menor), echa al estilo de un manual de poesías míticas; y la Edda Poética (Mayor), que contiene las narraciones más remotas.

Ambas Eddas, son la mejor documentación existente en la actualidad acerca de la mitología germana antigua, la cual procede de las anteriores creencias indoeuropeas.

Dioses Vikingos de la Mitología Nórdica

La mitología nórdica está repleta de varios tipos de dioses vikingos, clasificados según distintas características, como, por ejemplo, los poderes que tenían para mantener el equilibrio del mundo.

Aunque los más poderosos también ejercían funciones más allá del plano terrenal, extendiéndose a otros planetas o a las fuerzas que, supuestamente, estabilizaban el universo.

En este sentido, las categorías de las deidades nórdicas mencionadas a través de las Eddas, se organizaban de la siguiente manera:

Æsir

Para los vikingos, las entidades supremas eran los Æsir, en otras palabras, los dioses; mientras sus pares femeninas, las diosas, se conocían por el nombre de Asynjur.

Estas deidades conformaban el grupo de los seres más poderosos entre todos los de su clase, y estaban regidos por Odín, “el padre de todo”.

Su hogar era un sitio místico llamado Asgard, ubicado en lo más alto del cielo, donde los mortales guerreros solo podían llegar atravesando las enormes puertas del Valhalla, por supuesto, después de dar su vida demostrando valor en el campo de batalla.

A continuación, estos son los Æsir y las Asynjur más populares que se describen en las Eddas de la fascinante mitología nórdica:

Dioses Æsir

  • Andhrimnir, chef de los æsir y de los einherjer
  • Balder, dios de la luz y de la verdad
  • Bor padre de Odin
  • Bragi, dios de la poesía, los bardos y los escaldos
  • Buri, primer dios en la mitología nórdica
  • Dagr, dios del día
  • Delling representaba el amanecer
  • Forseti, dios de la justicia, la paz y la verdad
  • Heimdal, dios de la luz, vigilante de Bifrost
  • Hermóðr, mensajero de los dioses
  • Höðr, dios ciego
  • Hœnir, dios indeciso
  • Lóðurr, anima los cuerpos de los primeros seres humanos
  • Magni, hijo de Thor
  • Meili, hermano de Thor
  • Móði, hijo de Thor, dios de la furia en la batalla, referente de los berserker
  • Óðr, dios de la inteligencia y de la energía
  • Odín, dios principal de la mitología nórdica, poeta
  • Ríg, descrito como “viejo y sabio, poderoso y fuerte”
  • Thor, dios del trueno
  • Tyr, dios de la guerra y la sabiduría en la batalla
  • Ve, hermano de Odín, dio a los humanos el poder del habla y de los sentidos externos
  • Viðarr, dios del silencio y la venganza
  • Vili, hermano de Odín, dios de las emociones y el que aporta inteligencia a la humanidad

Diosas Asynjur

  • Eir, diosa de la cura y de la resurrección
  • Frigg, diosa del amor, la fertilidad y la fidelidad conyugal
  • Freya, diosa del corazón y la belleza
  • Fulla, una de las tres sirvientas de Frigg
  • Gefjun, vidente y diosa
  • Gna, una de las tres sirvientas de Frigg
  • Hlin, una de las tres sirvientas de Frigg
  • Iðunn, guardiana de las manzanas que permitían a los æsir mantenerse eternamente jóvenes
  • Jord, personificación de la Tierra
  • Lofn, diosa de las mujeres
  • Nanna, esposa de Baldr
  • Nótt, personificación de la noche
  • Saga, diosa de la adivinación, de la magia, poetisa
  • Sif simboliza la fidelidad y las cosechas
  • Sigyn, esposa de Loki
  • Sjöfn, diosa de las mujeres
  • Skaði, diosa del invierno y la caza
  • Snotra, “sabia” o “grácil”
  • Sól, diosa del Sol
  • Syn, diosa invocada por los acusados en un juicio
  • Var, “benevolente”
  • Vör, sabia y de espíritu inquisidor
  • Þrúðr, valkiria que servía a los einherjar

Vanir

A diferencia de los Æsir, los Vanir encarnaban a la naturaleza y las fuerzas que esta representa. En tal sentido, podían ser la personificación de los bosques, el mar, el aire, e incluso los fenómenos ambientales.

Su asentamiento se hallaba en un espacio denominado Vanaheim, y eran totalmente independiente de las funciones de los dioses de Asgard.

De igual manera, los Vanir eran reconocidos por los vikingos, quienes guardaban especial respeto al poder de la madre tierra, y estas son algunas de las divinidades más reconocidas de su clan:

  • Freyja , dependiendo de la fuente, puede ser: diosa del amor, la belleza y la fertilidad o de la guerra, la muerte, la magia, la profecía y la riqueza.
  • Freyr, dios de la lluvia, del sol naciente y de la fertilidad.
  • Gerd , diosa de la fertilidad y del sexo (una gigante, esposa de Freyr)
  • Gullveig , cuando los æsir la trataron mal, estalló la guerra.
  • Hœnir , un rehén æsir.
  • Mímir , un rehén æsir al que los vanir cortaron la cabeza y se la enviaron a Odín.
  • Kvasir , vanir más sabio de todos los dioses.
  • Lytir, dios o semidiós adivino.
  • Njörðr, dios de la tierra fértil y de la costa marina, náutica y la navegación.
  • Nerthus, diosa de la tierra.
  • Skaði , diosa del invierno y cazadora. Aunque en realidad es una gigante, fue la mujer de Njorð, por eso se la considera parte de los vanir.

Jotuns (Gigantes)

La mitología nórdica también tuvo espacio para personajes sorprendentes como los Jotuns, es decir, los gigantes, una raza divina de la cual desciende incluso el poderoso Odín.

Se trataba de seres con fuerza extraordinaria, cuerpos de proporciones exageradamente grandes, deformes y con muy mal temperamento. Además, se dividían en un par de grupos: los de fuego; y los de escarcha o hielo.

Estas criaturas residían en Utgard, una increíble fortaleza erigida en el mundo de Jötunheim, separados de Midgard y de Asgard.

Sin embargo, también había gigantes más pacíficos y sabios, a quienes los dioses acudían ocasionalmente para pedir sus consejos. Entre los más famosos de los Jotuns, están los siguientes:

  • Surt, líder de los gigantes de fuego en el sur
  • Hrym, capitán del barco Naglfar
  • Gerðr, esposa del dios Freyr
  • Gymir, es una personificación del poder del océano  
  • Aurboda, esposa de Gymir, y madre de Gerd y Beli
  • Beli, enemigo de Frey
  • Mímir, guardián de las fuentes de la sabiduría 
  • Vafþrúðnir, el sabio
  • Sinmore, consorte de Surt

Relación entre dioses Nórdicos

Según las Eddas, a pesar que los Æsir y los Vanir mantuvieron una relación pacífica antes del Ragnarök, también ocurrieron discordias previas entre ellos.

De hecho, ambos clanes afrontaron una implacable guerra de la cual salieron victoriosos los habitantes de Asgard.

No obstante, al culminar los enfrentamientos bélicos se establecieron acuerdos de paz, abriendo camino a matrimonios e intercambio de rehenes, para asegurar que los tratos nunca se rompieran.

En cuanto a los Jotuns, comúnmente se veían envueltos en batallas contra los Æsir, pero Thor y sus formidables guerreros siempre se las arreglaban para mantenerlos a raya.

Sin embargo, los monstruosos gigantes, tanto los de hielo, como los de fuego, eran enemigos poderosos, y estaba predestinado que serían ellos los principales causantes del fin de los mundos en la mitología nórdica.

Seres sobrenaturales de la mitología Nórdica

El amplio universo de los mitos nórdicos no solo se conformaba por gigantes y deidades, también incluía seres sobrenaturales con ciertas capacidades mágicas u otros poderes que superaban las habilidades humanas, pero en muy pocos casos se equiparaban a las cualidades propias de los dioses, excepto por algunos monstruos cuyo destino era propiciar el Ragnarök, acabando con la vida de importantes Æsir.

Lo cierto es que los escandinavos muchas veces clasificaban a estas criaturas dependiendo del mundo al cual pertenecían y a sus razas, en lugar de organizarlas en una categoría basándose en sus dones o virtudes fantásticas.

Aun así, existe cierto orden, el cual se puede evidenciar si tomamos en cuenta que hay distintos linajes presentes en la mitología nórdica.

Nornas

En la cultura nórdica hubo seres muy importantes cuyos atributos estaban fuera del alcance de los mismos dioses de Asgard, y precisamente, las nornas eran unas de esas entidades.

La mitología las describe como espíritus femeninos que vivían en la base del Yggdrasil, el incomparable fresno del cual colgaban los nueve mundos.

Desde allí, las nornas controlaban el curso de la vida de cada individuo, la cual se representaba a través de hilos, y ni siquiera los Æsir tenían la potestad para cuestionar la manera en la que ellas planificaban el destino.

Las Eddas sugieren que pudo haber muchas de su clase, pero las más importantes son las tres encarnaciones del tiempo: Urd, la más anciana (el pasado); Verdandi, una bella dama mirando al frente (el presente); y Skuld, una joven leyendo un libro (el futuro).

Entre sus funciones también se encontraba la labor de regar el Yggdrasil, para preservar la vida de todos los mundos.

Hilaban el destino de los habitantes de Midgart y escogían hilos dorados para el de los héroes, pero en el caso de los dioses, acostumbraban a mantener los cordeles ocultos hasta de ellos mismos.

Valquirias

Otras feminidades que integraban el grupo de seres sobrenaturales de la mitología nórdica, eran las valquirias, quienes vivían en el asombroso salón de Vingólf, al lado del Valhalla.

Eran guerreras que montaban caballos alados y bajaban a elegir a los mejores guerreros caídos en cada batalla, para llevarlos al Valhalla, servirles hidromiel y deslumbrarlos con su excesiva belleza.

Aunque los orígenes de estas hermosas guerreras con la habilidad de curar cualquier herida, no están claros en las Eddas, se dice que el mismo Odín era quien las escogía para hacerlas cumplir la tarea de incrementar su ejército, el cual debía estar preparado cuando llegara el Ragnarök.

Las valquirias eran mujeres vírgenes y las más famosas de todos los mitos nórdicos fueron: Brunilda o Brynhildr, (comúnmente confundida con Sigrdrífa); Hilda, con el poder de revivir a los muertos en guerra; Sigrún, quien posiblemente sea la reencarnación de otra de su clase llamada Sváva; Þrúðr, la hija de Thor; y, por último, Alvitr, Ölrun y Svanhvít, también presentes en algunos relatos.

Enanos y elfos

Los enanos Dvergar son los más conocidos de la mitología nórdica, distinguiéndose por su piel pálida ya que no podían recibir sol porque morían.

Asimismo, estos personajes eran de baja estatura, aunque en el manual de poética islandés (edda prosaica), los describían como seres que durante un tiempo tuvieron forma humana.

Incluso, existe una versión del pueblo escandinavo, la cual relata que los enanos tenían el poder de cambiar la forma y el tamaño de sus cuerpos.

Por otra parte, se caracterizaban por sus grandes narices y barbas largas. Generalmente para muchos, el aspecto físico de ellos resultaba desagradable.

Entre los enanos más famosos se encuentra Alviss, poseedor de la sabiduría. Estaba comprometido con la hija del dios Thor, Þrúðr. Según el mito, la divinidad impidió la boda luego de interrogar a Alviss por varias horas, éste último no se percató que había amanecido y falleció tras ver el sol.

Otro pequeño de la lista es Andvari, cuyo poder era el de convertirse en pez, además de poseer un anillo mágico llamado Andvarinaut, usado para obtener riqueza. Él vivía bajo una cascada.

Y aunque la lista de enanos resulta extensa, mencionaremos un último grupo conformado por Norðri, Suðri, Austri y Vestri, quienes representaban el Norte, Sur, Este y Oeste, es decir, los puntos cardinales que integran el sistema de referencia cartesiano.

Cabe destacar que esta especie se dedicó al oficio de la minería y la metalurgia, por ello, llegaron a crear objetos muy poderosos para los dioses, así como armas mágicas entregadas a los héroes, gracias al don de la sabiduría oculta.

Asimismo, dentro de la mitología nórdica están los elfos o “álfar”, como son llamados también. Ellos descendían presuntamente de los enanos o eran una mezcla de éstos, no obstante, se desconoce con exactitud el origen de su existencia.

Los elfos poseían una belleza majestuosa y tenían la misión de velar por el bien de la madre naturaleza. Era común que estos seres vivieran en cascadas, ríos y bosques.

En la antigua cultura nórdica ellos fueron clasificados en dos grupos: los “álfar de luz” (ljósálfar) que hacían vida en el cielo; y los “álfar negros u oscuros” (svartálfar, dökkálfar), los cuales se hallaban bajo la tierra, en los montículos o tumbas.

Estos espíritus poderosos, se caracterizaban por tener una fuerte conexión con los elementos, el fuego, el aire, la tierra y el agua, además de otros dones sobrenaturales como comunicarse con los animales. Los elfos gozaban de excelente visión nocturna.

Bestias

Sin duda alguna, las bestias de la mitología nórdica inspiraban temor en los escandinavos, como es el caso del lobo Fenris, dotado de una fuerza imponente. El mamífero es hijo de la gigante Angrboda y de Loki, personaje al cual se le atribuye el origen de todos los males.

El lobo fue quien mató al rey de todos los dioses, Odín, en la batalla de Ragnarök, donde se enfrentaron las deidades versus los gigantes.

Además, esta criatura es padre de dos lobos, Sköll, que perseguía a los caballos de la diosa sol para devoratla, mientras que el segundo tenía el nombre de Hati, cuyo papel era similar al de su hermano, solo que éste corría detrás de la luna.

Otro personaje importante de la cultura nórdica es la gigante Angrboda, pareja de Loki y madre del lobo Fenrir, Jörmundgander y la diosa del infierno, Hel.

Angrboda era una mujer de enorme estatura con facciones robustas y de cabello rojizo, que vivía en el bosque Ironwood en Midgard. Su nombre significa la “mensajera del dolor” y su figura está asociada con la hechicería.

Otras criaturas famosas son los cuervos Hugin y Munin. El primero representa el pensamiento y el segundo la memoria. Ambos pertenecieron a Odín, los cuales tenían la tarea de recorrer los nueve mundos para informar al dios todo lo que sucedía.

Por otra parte, en los mitos se nombra a la ardilla Ratatösk, una especie de mensajera entre el águila que posa sobre el árbol de Yggdrasil, y el dragón Nidhogg, que habita en la parte inferior del fresno.

Dragones

Para los vikingos, los dragones representaban el símbolo de la fuerza, el poder, la destrucción, el peligro y las grandes riquezas, dependiendo de la criatura con la que se enfrentaban.

Un aspecto que diferenciaba a esta especie nombrada en otras culturas o mitologías del mundo, es su figura, pues se asemejaba más a una serpiente y no a un dragón.

De hecho, eran pocos los especímenes que lanzaban fuego y tenían alas, pero sí se caracterizaban por ser grandes monstruos, como los siguientes:

Jormungandr o Jörmundgander: era conocido como la “Serpiente del Mundo”, porque tenía una cola enorme capaz de cubrir el planeta entero.

Según la edda prosaica, al nacer, las divinidades arrojaron al malévolo réptil al fondo del mar, que rodeaba el mundo de Midgard (la tierra).

La serpiente se enfrentó en dos ocasiones a Thor. En el primer encuentro el dios casi la asesina, luego en la batalla de Ragnarök, la divinidad logró aplastarle la cabeza, sin embargo, tras el golpe que recibió el animal, las bolsas de veneno reventaron derramándose sobre la deidad del trueno, dejándolo sin vida.

Fafnir: en el pasado fue un enano hijo del rey Hreidmar, al cual asesinó para robarle el oro.

La historia empezó cuando el monarca le pidió a Loki traer los restos de su otro hijo, Otr, quien había sido despellejado por los dioses, ya que éstos creían que era una nutria, pues durante el día tomaba la forma de ese animal.

En el rescate, Loki debía tomar la piel del difunto y cubrirla de oro, sin embargo, colocó la riqueza maldita de Andvari.

La maldición cayó en la familia cuando Fafnir mató a su propio padre para quitarle el oro, luego amenazó a su hermano y cómplice, Regin, de que sufriría el mismo destino de su progenitor, si no se apartaba.

Posteriormente, Fafnir se trasladó con el oro a Gnita Heath. Allí creo una especie de guarida, colocando la riqueza en el suelo y sentándose sobre ella, para luego transformarse en un dragón con el objetivo de que nadie osara a robársela.

Nidhogg: vivía bajo el árbol de Yggdrasil. Tenía como propósito hacer del cosmos un caos, sin embargo, su plan sería posible cuando ocurriera la batalla del fin de los mundos, Ragnarök.

Mientras tanto el dragón se comía las raíces del árbol esperando la llegada del apocalipsis, por eso, era llamado el que “golpea lleno de odio”.

La ira de Nidhogg aumentó a causa de las mentiras, chismes y cizañas de la ardilla Ratatösk para ponerlo en contra del águila que posa en el árbol.

Según la mitología nórdica, después del apocalipsis, el espécimen sería el encargado de atormentar las almas que llegan a las tinieblas, además, se alimentaría del cuerpo de los fallecidos y succionaría la sangre de sus cráneos.

Mitos nórdicos

Para los vikingos y el resto de los pueblos escandinavos de los antiguos pueblos germanos, los mitos nórdicos constituían un conjunto deviejas costumbres”, más que un sistema religioso.

Por ello, sus dioses denotaban poderes que valían la pena tener a disposición para afrontar de manera más fácil, todo aquello predestinado a cada uno de los mortales.

En otras palabras, sus ofrendas y rituales eran la forma de acercarse a esos seres que estaban allí, invisibles, intangibles, pero ligados de algún modo a su propia existencia, la cual dependía de una fuerza mucho mayor, el destino trazado.

Y eso solo llevaba a todos hacia el mismo punto, la caída de los dioses, del mundo, el caos que tanto intentaban evitar las figuras divinas equivalentes al orden, responsables, además, de la creación del universo.

En torno a estos temas, era que se orientaban la mayoría de los mitos nórdicos o por lo menos los más importantes de ellos, origen, balance y fin.

El origen o principio del mundo

El mito del origen del mundo en la cultura nórdica, explica que antes de la existencia de la raza humana, dioses o gigantes, solo había tres espacios únicos.

El primero de estos era Nilfheim, una oscura, helada y nublada área; el segundo era Muspellheim, donde el calor era intolerable; y, en tercer lugar, estaba Ginnungagup, un inmenso vacío ubicado entre ambas zonas.

Pero el frío y el calor chocaban constantemente en el profundo abismo de Ginnungagup, produciendo un vapor que se dirigía nuevamente a Nilfheim, formando bloques de hielo.

Una vez que las corrientes de aire caliente y las ascuas de Muspellheim alcanzaron las masas congeladas, algunas de ellas se derritieron, dando cuerpo y forma al primer ser, Ymir, la primigenia de los gigantes de escarcha, o de hielo, como también se les conoce.

A su vez, nació otra criatura colosal, Audumla, una vaca que lamía los helados bloques para subsistir, mientras Ymir se alimentaba de la leche producida por el enorme animal.

Como la gigante era hermafrodita, pudo procrear a los descendientes de su raza frotando sus dos piernas.

Asimismo, en una oportunidad cuando comía del hielo, la gran vaca originó al primero de los dioses llamado Buri, quien tuvo un único hijo, Bor.

Este último tomó a Bestla en matrimonio, una descendiente de Ymir con la cual engendró al poderoso Odín y a sus dos hermanos, los Æsir, Va y Vili.

Al crecer, los dioses combatieron a los gigantes, asesinaron a Ymir y de sus restos crearon Midgard, con los gusanos que comían su cadáver hicieron a los enanos, mientras a los humanos, los formaron de dos troncos para después darles vida, un alma, juicio, belleza y calor.

Ragnarök o el fin del mundo

El Ragnarök o destino de los dioses”, era el inevitable final donde la mayor parte de las deidades guardianas del orden universal, supuestamente caerían junto a su reino.

Según este mito nórdico, el primer indicio del fin, sería un fuerte invierno que azotaría los mundos sin dejar lugar al verano, prolongándose durante tres veces consecutivas, con una nevada tras otra.

Luego, el sol y la luna serían devorados por los lobos que siempre les perseguían. También caerían las estrellas, la tierra temblaría, las montañas se derrumbarían, ocurrirían inundaciones y los seres representantes del caos destruirían Asgard.

Aunque Heimdall, el guardián, sonaría su cuerno para anunciar a los dioses la llegada de Sutur y Hrym con los gigantes de hielo, Loki con sus hijos, el lobo Fenris, la serpiente de Midgard, y el temible perro, Garm.

Por parte de los Æsir, se alistarían las fuerzas de los guerreros reunidos en el Valhalla y todas las deidades entrarían en combate.

Lamentablemente, Odín sería devorado por el monstruoso Lobo Fenris; Thor moriría a causa del veneno de la serpiente de Midgard, después de matarla; Loki y Heimdall se asesinarán el uno al otro; Tyr y Garm también se matarían mutuamente; mientras que Sutur acabaría con Frey y lanzaría fuego sobre todos los mundos.

Solo unos pocos dioses sobrevivirían, entre ellos, Vali, Vidar y los hijos de Thor, tanto Modi, como Magni, quienes serían los nuevos portadores del martillo.

Al mismo tiempo, un par de humanos quedarían para repoblar esos lugares que una vez fueron, los nueve mundos.

Yggdrasil y los nueve mundos

Cuando Odín y sus hermanos crearon el suelo utilizando la carne muerta de Ymir, también nació otra forma de vida, la más inmensa de todas, un indescriptible fresno que creció de la tierra para convertirse en el eje de todo el universo.

Era conocido como el árbol de la vida, porque tanto en sus ramas, como en sus raíces, se encontraban los nueve mundos.

En su centro estaba Midgart, la tierra del hombre; y sobre esta Asgard, el aposento de los dioses. Sin embargo, siempre sufría los ataques del iracundo Dragón Nidhogg, que buscaba ocasionar el caos.

De acuerdo con el mito, Yggdrasil mantenía el balance universal, por ello, si este árbol muriese, acabaría la vida en el resto de los mundos que dependían de él, los cuales se distribuían así:

Muspellheim: era el lugar donde residían los temibles gigantes de fuego bajo el mando de Sutur, el portador de la espada flameante. Se hallaba sobre Asgard.

Asgard: se ubica en las ramas del árbol de la vida, justo encima de Midgart, con la cual se conecta a través del puente Bifröst. Este es el mundo de los Æsir, donde se encuentra el Valhalla.

Vanaheim: el hogar de la otra raza de los dioses nórdicos, los Vanir. Estaba localizado justo entre Asgard y Midgard.

Alfheim: también está sobre Midgart, pero en una de las ramas bajas del Yggdrasil, y es el territorio de los seres conocidos como los “elfos de la luz”.

Midgart: está rodeada por el océano y es el mundo de la raza humana creada por el “padre de todo”, en el centro del árbol, razón por la cual también se le conoce como la “Tierra Media”.

Niflheim: uno de los mundos que se encuentran en las raíces del fresno gigante. Un sitio de tinieblas, frío, oscuridad y, además, el hogar de Nidhogg.

Jötunheim: en las raíces del Yggdrasil también se hallaba este reino donde habitaban los gigantes de roca y hielo, otros de los temibles enemigos de los dioses.

Svartálfaheim: aquí se establecieron los elfos oscuros y los enanos. Era un espacio subterráneo donde se forjaron las armas de Thor y Odín.

Helheim: el mundo de los muertos por causas como la vejez o las enfermedades. Estaba regido por Hela, la descendiente de Loki, y se ubicaba en la región más profunda del árbol de la vida.

Cabe destacar que las Eddas no dejan muy claras las ubicaciones de cada mundo, por ello, hay distintas interpretaciones en las cuales su orden varía con respecto a las ramas o raíces del fresno.

Reyes y héroes de la mitología nórdica

Más allá de dioses, bestias y otros tipos de criaturas, dentro de la cultura nórdica participaron también muchos reyes como, por ejemplo, Ivar Vidfamne o Harald Hilditonn de Suecia, además de grandes héroes o mujeres guerreras como skjaldmö.

Cada uno de los personajes les da dinamismo a los mitos nórdicos, estimulando la imaginación del público ante las sorprendentes hazañas contra monstruos, historias de expendiciones e invasión a nuevos territorios. Por ello, traemos una lista con algunos de los más famosos:

Sigurd (Sigfrido): hijo del rey de los francos, Sigmund, y de Hjördis. En la mitología nórdica es presentado como el héroe que mató al dragón Fafnir, el cual custodiaba el oro maldito de Andvari.

Existen varias versiones sobre el relato, pero una de las más populares es que el héroe enterró un cuchillo en el corazón del dragón y, con la sangre derramada, se bañó para volverse inmortal.

Bödvar Bjarki: pertenecía a “los berserker”, un grupo de guerreros vikingos conformado por doce miembros, los cuales no temían a nada. Eran insensibles a su propio dolor y se caracterizaban por su ferocidad.

Este personaje es conocido por derrotar a una terrible bestia en Dinamarca, la cual asustaba a los habitantes, especialmente cuando se acercaban las fiestas de Yule, celebradas en invierno.

Hagbard: hijo del caudillo vikingo, Hamund. Era conocido como el rey del mar y un pirata.

Durante una expedición, Hagbard se enamoró de la hija del rey de Dinamarca, Signe, sin embargo, los hermanos de la dama, al enterarse de lo que ocurría, pelaron con el pirata, pero este último con la ayuda de su hermano, Haki, lograron matarlos.

Ragnar Lodbrok: fue el rey de Suecia y Dinamarca, aunque no se sabe con exactitud la fecha en que gobernó. Se caracterizó por ser fiel seguidor de Odín e incluso llegó a insinuar que descendía de la figura divina. Fue tanta su devoción que llegó a atacar las fiestas cristianas.

Sus padres fueron los reyes Sigurd Ring y Alfhild Gandolfsdatter. Hasta ahora no existen fuentes que describan con exactitud cuáles fueron sus hazañas, pero sí que realizó varias expediciones vikingas en territorios europeos.

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